
Google ha publicado este pasado 15 de mayo de 2026 su guía oficial sobre cómo optimizar para AI Overviews y AI Mode. Es decir, se posiciona sobre el estado del GEO y SEO. Para quienes llevamos meses escuchando hablar de GEO, AEO y demás siglas, el titular es claro: para Google, optimizar para sus respuestas generadas con IA es seguir haciendo SEO. Sin etiquetas nuevas.
La guía marca el terreno oficial y conviene leerla. Aunque hay mucha tela que cortar, ya que la guía valida o tumba teorías de todo tipo que han surgido a lo largo de los últimos meses alrededor de la optimización para IAs y, por supuesto, conviene hacer una lectura en profundidad de la misma, intentaré resumir lo más destacado.
GEO Y SEO: Qué llama Google «AI Search»
Lo primero de todo es sentar las bases de todo lo relacionado con inteligencia artificial en el buscador de Google. La compañía hace una diferenciación entre los diferentes tipos de experiencias IA que ofrece:
- AI Search: respuestas generadas con IA dentro de su buscador:
- AI Overviews: bloque conversacional que aparece en un bloque previo a la lista de resultados tradicional (los 10 links azules de toda la vida)
- AI Mode: la experiencia conversacional completa
Entender esto es fundamental porque Google, y lo dicen claramente en la guía enlazada al principio del todo, recalca que no hay un índice de resultados paralelo. En esencia, el sistema que hemos conocido desde el SEO es SEO, es el mismo y, por tanto, el índice sobre el que se sustenta toda esta capa de IA, sigue siendo exactamente igual.
Repito para los de la última fila: búsqueda tradicional y búsqueda potenciada por IA se sustentan sobre un mismo índice.
Por supuesto, y por no dejar ningún cabo suelto, la guía de Google hace únicamente referencia al buscador y sus diferentes modos de búsqueda. Tanto Gemini como app independiente como GhatGPT, Perplexity, Deepseek, Grok, Claude y todas las Inteligencias Artificiales que se te ocurran no están afectadas por lo que Google nos cuenta en este documento.
Este contexto es especialmente relevante cuando, como negocio, vayas a solicitar servicios de GEO (Generative Engine Optimization). Es imposible que un servicio de optimización universal exista porque la empresa detrás de cada modelo de IA establece sus propias normas.

RAG y Query Fan-out: cómo se elige tu contenido
Google explicita por primera vez las dos técnicas que ya se intuían:
- RAG (Retrieval-Augmented Generation): el modelo recupera páginas relevantes del índice y genera la respuesta apoyándose en ellas, con enlaces clicables a las fuentes.
- Query Fan-out: la IA descompone la consulta en varias preguntas relacionadas y lanza búsquedas simultáneas. Si alguien pregunta «cómo arreglar un césped lleno de malas hierbas», el fan-out incluye «mejores herbicidas para césped», «cómo prevenir malas hierbas» y variaciones similares.
El problema con esto que se intuida pero que no tenía confirmación por parte de Google es que muchos SEOs reconvertidos a GEOs, proponen en sus estrategias crear páginas independientes optimizadas para cada variación posible de la consulta original con la intención de responder a tantas querys como sean posible teniendo como base la mencionada consulta original o, incluso, reescribir todo el contenido añadiendo todas las preguntas concebibles del fan-out.
Como bien sabemos, el negocio de Google está marcado por una eterna caza del gato y el ratón en lo que a prácticas consideradas SPAM se refiere. En este sentido, Google pone un nombre a estas prácticas en su política de SPAM: Scaled Content Abuse
Contenido commodity vs. contenido no commodity
Google insiste en una idea que no es nueva pero vuelve a la palestra con renovada importancia: crea contenido no commodity.
Según Google explica en su propio artículo:
- Contenido commodity: aquél contenido que cualquiera puede crear
- Contenido no commodity: aquel contenido que aporta una visión que solo puede tener alguien con experiencia E-E-A-T. Ya sabes, «pruebas de humanidad»: fotos propias, opiniones subjetivas fundadas y casos de estudio reales son lo que la IA no puede inventar (todavía) sin alucinar.
Vamos con un par de ejemplos para entenderlo mejor:
- Contenido commodity: “7 consejos para crear tu primera vivienda”. Este contenido cualquiera usando cualquier IA podría escribirlo
- Contenido no commodity: Lo que descubrimos al realizar una inspección en profundidad, en qué fijarte para ahorrar sustos y ahorrarte dinero.
Es decir; prioriza contenidos que aporten experiencia de primera mano, criterio que solo podría aportar alguien que ha vivido el proceso de primera mano.
Te dejo una checklist que condensa todos estos puntos en una lista fácil de digerir:
- Punto de vista propio basado en experiencia
- Escrito para personas (recuerda, content is King)
- Estructura clara con encabezados y secciones
- Apoyado en imágenes y vídeos de calidad
- IA generativa permitida para asistir, siempre que cumpla las políticas de spam
Si no cumples todo esto y tu contenido podría haber sido perfectamente escrito por cualquier modelo de IA en menos de un minuto, tus posibilidades de aparecer en resultados generados por IA en cualquiera de sus modalidades dentro del ecosistema de Google va a ir reduciéndose. Y esto, ojo, no se arregla añadiendo schema o redactando unas preguntas frecuentes o FAQs (no pronunciar fuck, que se nos mosquean los angloparlantes).

En esencia el SEO, sigue siendo SEO
Tu contenido tiene que ser rastreable, tiene que estar indexado, tiene que mostrarse con snippet y tiene que cumplir los requisitos SEO de siempre. Sin embargo, la arquitectura de la información se ha convertido ahora en una ventaja competitiva silenciosa.
La IA de Google utiliza procesos de RAG (Retrieval-Augmented Generation) para ‘leer’ y procesar tu contenido por bloques. Si tu entrada es un muro de texto sin una jerarquía clara, le estás poniendo palos en las ruedas al modelo para entender de qué hablas. El uso preciso de encabezados (H2, H3), listas y una redacción directa facilita que la IA identifique, extraiga y, sobre todo, cite tu contenido como la respuesta ganadora.
- Rastreable e indexable
- Renderizado correcto (también si usas JavaScript)
- Carga rápida y experiencia limpia en móvil
- Contenido principal distinguible de los anuncios
Nada nuevo. Si tu SEO técnico está sano, ya estás preparado para AI Search.
Mitos que la guía entierra
Esta es la parte que más va a doler en LinkedIn:
- LLMs.txt no hace falta (para Google, ojo). No existe ningún archivo especial, ni Markdown, ni marcado que te haga aparecer en AI Search.
- Chunking innecesario. No tienes que trocear tu contenido en píldoras para que la IA lo entienda. Tampoco hay una extensión ideal: depende del tema y de la audiencia.
- Reescribir para la IA, no. Los modelos entienden sinónimos y matices. Escribir para personas sigue siendo el camino de la luz, joven padawan.
- Menciones falsas, fuera. Buscar o crear menciones artificiales sigue siendo spam. Google avisa explícitamente de que va a por ellas.
- Schema no es obligatorio para AI Search. Sigue siendo útil para resultados enriquecidos, pero no es un truco para colarte en AI Overviews. No hay un «schema mágico» que añadir.
Si una agencia te vende GEO para Google con LLMs.txt, chunking obligatorio o schema secreto, está vendiendo humo.
Para otros motores conversacionales la historia podría ser diferente, pero no se han posicionado aún así que, al no tener guías oficiales, no tenemos ni idea de si aplican las mismas normas.
Un Futuro de Calidad, no de Cantidad
Aunque estamos para fiarnos, de lo que creemos que viene, parece que el cambio en la búsqueda de Google hacia un modelo híbrido de IA y fuentes fiables marca el fin de la era del «contenido por el contenido». Aunque nada es definitivo, claro. Si que es verdad que, durante años, el SEO ha consistido entre otras cosas en producir grandes volúmenes de texto para satisfacer a un algoritmo, y luego ya si eso, al usuario final. Llevamos años escuchando lo de “escribe para personas, no para bots”. Con el nuevo paradigma de los motores de búsqueda de 2026, por fin, el algoritmo se ha vuelto lo suficientemente inteligente como para exigir calidad humana, autoridad real y datos contrastados. Una putada para más de uno/a.
Este nuevo escenario es una oportunidad de oro para los medios que apuestan por la excelencia. A ver si se ponen las pilas los que nos coses a anuncios – pero de algo hay que vivir, claro. Aunque el volumen total de clics pueda descender, el clic cualificado (aquel que viene de un usuario que quiere profundizar tras leer un resumen de IA) tiene un valor de conversión mucho mayor. Estamos ante el nacimiento de una web más eficiente, donde la visibilidad se gana con veracidad.
Qué hacer a partir de ahora
Pocos cambios y todos conocidos:
- Auditar el SEO técnico. Sin indexación correcta no apareces en AI Search.
- Mapear contenido commodity vs. no commodity. Lo primero está condenado a desaparecer en respuestas con IA.
- Reforzar experiencia propia. Casos, datos internos, opiniones argumentadas, primera mano.
- Trabaja tu reputación semántica (El nuevo Off-Page): El linkbuilding clásico ya no va solo de traspasar autoridad (PageRank), sino de generar asociación de marca. Las IAs no solo rastrean tu web, sino que «entienden» quién eres basándose en lo que el resto de internet dice de ti. Aparecer en medios del sector y ser mencionado en contextos de autoridad ayuda a que la IA te clasifique como un experto.
- Schema solo dónde y cuándo tenga sentido. Para rich results, no para engañar a la IA.
- Olvidarte de doorway pages y fan-out fabricado. Mencionado como SPAM por parte de Google.
- Métricas de Sentimiento y Reputación: La IA no solo lee tu web; lee lo que otros dicen de ti. El «SEO Off Page» ahora trata sobre la gestión de la reputación en toda la web.
- Semántica y estructura: no hace falta un formato especial pero el uso de listas cobran más relevancia. La IA “lee” por bloques. Si el contenido es un muro al RAG (Retrieval-Augmented Generation) le cuesta más extraer la respuesta precisa.
En resumen, Google pone el foco en prácticas que, desde siempre, ha considerado SPAM y que ahora han sido adaptadas para el nuevo entorno potenciado por Inteligencias Artificiales. Ahora bien, ¿nos fiamos 100% de lo que diga Google? La experiencia nos dice que Google no es siempre del todo transparente. Los que llevamos años en SEO sabemos que ha habido múltiples ocasiones en las que Google ha recomendado hacer una cosa y ha premiado otra. Es más, Google no tiene ningún incentivo para facilitarnos una lista de buenas prácticas de SEO para IAs porque, si lo hicieran, pararía exactamente lo mismo que ha pasado con el SEO los últimos 20 años: los responsables de contenido de los sitios web inundarían las respuestas generadas por IA de SPAM.
Una vez más: el SEO ha muerto… ¡larga vida al SEO!
Preguntas frecuentes sobre AI Search
¿Necesito un archivo LLMs.txt para aparecer en AI Overviews?
No. Google lo desmiente en su guía. No hay archivo, marcado o formato especial que active la presencia en AI Search.
¿Los datos estructurados ayudan en AI Search?
No son necesarios para AI Search. Siguen siendo útiles dentro de una estrategia SEO general (rich results, comprensión del contenido), pero no como táctica específica para AI Overviews.
¿Puedo usar IA generativa para crear contenido?
Sí, siempre que el resultado cumpla los Search Essentials y las políticas de spam de Google. El criterio sigue siendo la calidad y la utilidad para el lector.
¿GEO y AEO sirven para algo?
Para el buscador de Google, son SEO con otro nombre. Para ChatGPT, Perplexity y otros motores conversacionales, la guía de Google no aplica. Cada motor funciona distinto y nadie ha publicado todavía documentación equivalente.
¿Qué es la paradoja del clic?
Si Google da la respuesta directamente, cómo medimos el éxito? La respuesta es la visibilidad de marca y en aparecer como fuente citada.
¿Voy a perder tráfico si Google responde por mí?
Es probable que el tráfico informativo «barato» (el de consultas simples) baje. Sin embargo, el tráfico que llegue será de mayor calidad. La clave ahora es la visibilidad de marca: aparecer como la fuente citada en las AI Overviews te posiciona como la autoridad máxima a ojos del usuario. No buscamos solo el clic, buscamos ser la respuesta.
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